Paradigmas (*) y contradicciones (**) del proceso formativo del periodista en Chile (***)

Paradigms and contradictions in Chilean the training of journalists

RESUMEN:

Este trabajo busca, de manera sintética, recorrer los paradigmas  comunicacionales vividos en Chile, desde comienzos del siglo XX hasta el presente (2009), detectando las principales contradicciones  presentes en la formación universitaria de los periodistas y concluir con los principales modelos educativos  vigentes.

ABSTRACT:

This paper analyzes the maim paradigms used in the schools of journalism in Chile. It also identifies the principal virtues and contradictions, as well as the current educational approaches and graduate profile in the training of journalists.

PALABRAS CLAVES: Periodismo político vs periodismo comercial e independiente. Contradicción KEYWORDS: Political journalism, contradictions, commercial and independent journalism.

*Héctor Vera Vera, Doctor en Comunicación Social. Director de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Santiago de Chile. Contacto: hvera@usach.cl
(*) Entendemos aquí por paradigma comunicacional al sistema o al modelo dominante desde donde se desarrollan las acciones de comunicación humana, que a su vez,  están  vehiculadas por diferentes dispositivos tecnológicos  de difusión  de mensajes y que afectan la vida de las sociedades actuales desde la invención de la imprenta, de la radio, del cine, de la televisión, de internet y del conjunto de los dispositivos multimediales en uso en la actualidad.
(**) El concepto de contradicciones en este documento se inspira en el principio dialéctico de Hegel y Marx que explican que los fenómenos sociales y las ideas cambian porque las  personas, las clases sociales o la propia naturaleza, tienen procesos  de oposiciones, de luchas de fuerzas que llevan a sucesivas  negaciones o cambios del estado actual y que  se supera con  la negación de la negación, dándose paso a nuevos estados de la realidad. Por eso a las sociedades y a la historia humana la podemos entender en términos de conflictos de intereses sociales, donde hay tesis (estado inicial, por ejemplo, democracia política en Chile hasta  1973), antítesis o( negación del estado inicial ,  dictadura militar en Chile 1973-1989 ) y de la confrontación de ambas, surge una síntesis que es el estado actual del proceso, no es ni democracia como la anterior y no es dictadura militar: es transición democrática.
(***) El proceso formativo de los periodistas a los que se hace referencia en este documento se refiere a la educación que reciben los estudiantes que se preparan en Chile para ejercer las funciones de periodista.



Este período, para los efectos de nuestro estudio, lo situamos entre el comienzo del siglo XX (1900) y el surgimiento de la primera escuela de periodismo de Chile (1952).

El contexto  en que se da la primera  contradicción  sobre el deber ser del periodista, en la primera mitad del siglo XX, está marcado por procesos sociales y políticos dramáticos y radicales y el inicio – en las sociedades capitalistas desarrolladas -  de lo que se conocerá como “industria cultural”. Esto genera un clima de alta polémica y se expresa en la contradicción entre el periodismo político o comprometido vs el periodismo independiente o comercial.

En Chile  los agudos conflictos sociales, a comienzos del siglo XX, está  marcado por las matanzas de obreros en Valparaíso,( Sudamericana de Vapores )  Santiago,( Protesta por el precio de la carne Magallanes-Aysén ( Lanera austral)  e Iquique,( Matanza Santa María) que culminará  en la crisis de los años treinta , donde se fragua lo que se conocerá como la sociedad de masas ( Ortega y Gasset) , que se alimenta con el cine y la radio y se sustenta  hasta pasada la segunda guerra mundial.(1939-1945).

Serán el cine y la radio los medios que ayudarán a transformar la sociedad  agrícola e industrial chilena centrada en los latifundios y en los enclaves mineros para pasar a ser una sociedad predominantemente industrial, con grandes ciudades y mucho comercio, y donde comenzará la tendencia a que la población rural decrecerá en relación  al explosivo crecimiento de las urbes  que se llenan de marginales y de aspirantes a las bondades del burgo, especialmente Santiago.

En este período el  primer paradigma comunicacional se contiene en la existencia del diario y de los periódicos como medio hegemónico, manejados por elites económicas y políticas que se disputan el poder  y con audiencias pequeñas de obreros ilustrados y militantes de partidos, sindicatos o mutuales de un lado y de burgueses ilustrados y politizados del otro. Según la pertenencia social y política, los sectores burgueses, leían los diarios urbanos y de los partidos políticos hegemónicos: conservador, liberal, radical  o los diarios obreros de las salitreras, de las ganaderas, del puerto o de las industrias y de los partidos  radical, socialdemócrata, comunista, socialista.

En la elección presidencial  del Frente Popular (39 al 47)  y en el gobierno de la Unidad Popular (70-73) se volvió a hacer evidente esta contradicción entre el periodismo militante de apoyo o de oposición a los gobiernos  de Aguirre Cerda y de  Allende, aunque el periodismo opositor  que se presentaba o  se vestía como periodismo “independiente”.

El caso de la llegada del Wineppeg a Chile, (1939) muestra la naturaleza de la “independencia” de  El Mercurio. Este anunciaba que delincuentes perseguidos por los gobiernos de España (Franco)  y Francia llegaban a Chile a quitar el pan a los obreros. Pero el pueblo chileno los recibió con mucho cariño[1] y los aportes de estos españoles al país es notable. (Balmes, Castedo, Pay….)

El periodismo en este período de conflicto social es visto por sus líderes como una herramienta clave de la acción  política, es un arma de propaganda, es un eje de lucha ideológica ,forma parte de la lucha de clases ( Liberalismo y Marxismo) . El Ferrocarril/ Diarios obreros de Juan Emilio Recabarren.

El paradigma comunicacional (Nº 1) que domina en este período es la existencia de pocos emisores poderosos conectados  sustantivamente por periódicos, con una audiencia  relativamente restringida, compuesta principalmente por agrupaciones u organizaciones empresariales y sindicales, con agentes, grupos o sectores que constituyen, más bien vanguardias letradas y altamente politizadas, que audiencias numerosas y pasivas que observaremos más adelante del proceso histórico.

Este conflicto o contradicción entre el periodismo militante   vs la prensa independiente  y comercial, animará muchos debates durante gran parte del siglo XX e irá tomando diversos caminos en la medida que la industria cultural [2]se desarrolla y con ella se irá instalando el concepto de utilidades económicas de las empresas de información por sobre el concepto del periodismo como instrumento político e ideológico, aunque esta contradicción va a ser superada con el debilitamiento del periodismo militante, va a continuar, incluido nuestro actual presente, bajo formas menos visibles pero no por ello menos intensas o efectivas.

Periodismo como Arte vs Periodismo como técnica e Industria. Contradicción 2.

Esta contradicción la situaremos  desde el surgimiento de las escuelas de periodismo ,1952 hasta los años 60 de nacimiento y auge de la televisión.

Como lo describimos, el proceso anterior tiene pocos emisores y públicos escasos y activos y está hegemonizado por el diario. Este segundo período, cambia, y   da paso   a otro paradigma (Nº2) dominado por la masificación de las audiencias, pero más pasivas que las de paradigma anterior, se mantienen los escasos emisores, pero aumenta sensiblemente la potencia  de los dispositivos tecnológicos con la radio y el cine. Chile, entra  tempranamente a este proceso de masificación de las audiencias, que corresponde también al del crecimiento de los medios de difusión, la incorporación del cine y de la radio y el desarrollo de esta actividad dentro de un mercado atractivo.

El volumen de los electores  en el país fue creciendo desde comienzos del siglo XX. Sin embargo, es a partir de la crisis económica y política  de los años treinta  que se desencadenan las condiciones para una sociedad  donde los medios masivos comienzan a ser instrumentos esenciales de su desarrollo. Este fenómeno,  se hace plenamente visible en la elección del radical Pedro Aguirre Cerda. (1938) y la incorporación de los “marginales” a la política con la elección del presidente Carlos Ibáñez del Campo.

Este proceso de masificación de las audiencias,  está directamente conectado con el desplazamiento del diario  como eje difusor de ideas por la radio que le añade instantaneidad, emoción o cercanía y aumento del acceso a lo que los medias producen.

A nivel mundial y local, el surgimiento de la radio y el cine haría variar  el volumen y la dimensión del espacio social, incorporándose nuevos actores y haciéndose  más masivo el acceso a las informaciones de los sectores rurales campesinos  y los llamados “marginales” de las grandes ciudades, al proceso “modernizador” y político de la república.

A nivel mundial,  en la Alemania nazi, se pone en evidencia cómo de manera planificada e intensa, se pueden  utilizar los medios de difusión, particularmente la radio y el cine, para influir en la conciencia de millones de personas y llevarlas a una guerra de profundas consecuencias, involucrando a una parte importante de la población directamente en el conflicto.  Goebbels, como jefe de propaganda, encarnó este paradigma de la gran masificación comunicacional,  en que un grupo reducido de emisores, dotados de potentes medios de difusión, influye en la percepción y la conducta de millones de personas

Pasada la segunda guerra mundial, se logra imponer en Chile la mirada anglosajona que el periodismo debe ser una actividad profesional (Teoría de la Objetividad)[3],  independiente de los partidos políticos y de las ideologías o dedicarse al espectáculo o la sensación (Heart) para ganar dinero.  Y con ello también se va a debilitar la visión de un periodista solitario, bohemio, casi poeta que desarrolla el arte de la información y de la entretención.

La primera Escuela de Periodismo en Chile se funda en 1952 y le sigue la de la Universidad de Concepción en 1953, en pleno desarrollo y consolidación de la radio y el cine como medios masivos. Más tarde, años 60, se instalará la televisión como medio masivo Chile se incorpora al mercado de la industria cultural liderada por Hollywood.

Lo artesanal pasa a ser amenazado por la producción industrial. Esta contradicción, en el campo periodístico se expresará en la lucha entre la visión de un periodismo como un arte  de relatar historias vs el periodismo como técnica de producir mensajes. Esta será la primera gran discusión en las escuelas de periodismo de Chile

El periodismo es definido como un arte literario susceptible de mostrar   de manera atractiva,  con crónicas sabrosas, las  espectaculares historias humanas o políticas que la gente desconoce. ( Cortez U de Chile” la búsqueda de la mariposa azul” )  El periodismo es una actividad conectada con la poesía, con la literatura más específicamente y por lo tanto como todo arte necesita alimentarse de la soledad y de la fiesta, necesita de la bohemia para respirar en el ambiente adecuado y para obtener información. Esta actividad requiere talento y vocación por sobre todas las cosas, amar las noticias y el olor de la tinta de la imprenta,  es el detective solitario, el bohemio  talentoso que descubre lo oculto e importante en lo lugares más insólitos o en las sedes del gobierno o del parlamento. Su expresión más elaborada es el “nuevo periodismo”. (Wolf )[4]

Esta concepción entra en contradicción con el periodismo definido como una profesión de especialistas de la actualidad, (Leñeros, Vivaldi….)[5] que se funda en el desarrollo de una técnica para producir mensajes de carácter masivo o industrial, dominada por las figuras de la Pirámide invertida/ la  división de géneros periodísticos/ por el manejo de la agenda temática y el pauteo informativo. Esta visión se apoya en el triunfo del positivismo  anglosajón, que se expresa localmente en la  teoría de la objetividad. Se afianza en Chile a partir de la segunda guerra mundial y aún se mantiene vigente en la mayoría de los medios y de las escuelas y departamentos que enseñan periodismo en el país. La fundación de las Escuelas de Periodismo, se hacen en este momento y se fundamentan en la especificidad de la actividad de informar y en la existencia de técnicas que se aprenden.

La contradicción  entre el periodismo como arte  y en cierto sentido también el concepto de periodismo como instrumento político, y la visión del periodismo como una  profesión de carácter técnico, se irá debilitando a favor del negocio medial.

En este trance, triunfará la industria cultural por sobre el sentido de arte o de política del periodismo y con ello se generará una estandarización creciente de las formas de informar, con la concentración del poder de la prensa en grandes grupos económicos y la casi desaparición de los “detectives”, “de los políticos “o de los  “escritores” de las redacciones de los medios de difusión y su reemplazo por los funcionarios, burócratas o profesionales de los medios.

Profesionalismo vs culturalismo. Contradicción 3

Este período lo situamos entre los años 60 de desarrollo de la televisión a los años 90 en que surgen las tics y cambia el paradigma comunicacional. En esta etapa encontramos tres nuevas contradicciones: profesionalismo vs culturalismo; contenidos vs medios; profesionalismo vs cientifismo.

Actualmente el mundo medial y el periodístico en particular,  se caracteriza por la persistencia y crecimiento del negocio de información y de entretención  en un mercado de oferta y demanda que se denomina” la industria cultural “, dominada por la televisión, los reality, la publicidad, las telenovelas, la farándula, los opinólogos, los reportajes impactantes y por una agenda temática de crónica roja y de escándalos , donde un grupo pequeño y potente de emisores conectado con  empresas de diversas naturalezas, influye sobre la conducta y la conciencia de millones de personas.

En este contexto se enfrentan  la visión profesionalizante, que entiende el periodismo como una técnica de producir mensajes masivos  y la visión en que el periodista debe ser una persona culta que informa apropiadamente, sin errores de conocimiento, sobre lo que sucede. Esta postura  culturalista se alimenta en las primeras escuelas de periodismo en Chile , las que buscan la justificación de porqué formar profesionales  en un área que  funcionaba con  personas notables como Luis Hernández Parker o Lenka Franulic.

Tanto en la Universidad de Chile como en la de Concepción el principal alero académico que requerían las nacientes unidades de periodismo  lo prestan las asignaturas de derecho. [6]

Luego entrarán  a las escuelas de periodismo, los historiadores, los lingüístas y literatos, los filósofos, los sociólogos que abrirán paso a la visión cientista, que interviene en las próximas contradicciones que analizaremos.

En la actualidad conviven estas dos visiones opuestas en  los planes de estudios  de las Escuelas de Periodismo, representadas por las asignaturas “profesionales” vs las asignaturas “de formación general” o de identidad “humanista”. Las escuelas de periodismo en Chile o pertenecen a la facultades de humanidades, de ciencias sociales o han generado, las menos,  sus propias facultades.

Cabe señalar que esta contradicción se mueve en el segundo paradigma comunicacional de pocos emisores, medios potentes y audiencias masivas y pasivas.

Contenidos vs medios. Contradicción 4

Los acelerados cambios tecnológicos  en las transmisiones de mensajes, especialmente de la televisión,   van a inspirar nuevas teorías y entre ellas destaca la teoría de Mc Luhan de la “aldea global” y de los medios de difusión como prótesis o extensiones de las  diferentes facultades humanas: cerebro, oído, visión y del habla. Esta postura introduce una discusión importante sobre el rol y la naturaleza de los medios de difusión de masas en el seno de las sociedades contemporáneas, que anteriormente estaba centrada en los contenidos, en la propiedad de los medios o en el acceso a ellos.

El desarrollo de las Tics  en las últimas dos décadas en el mundo y en Chile con particular impacto, no han hecho sino que darle gran vigencia y desarrollo a esta teoría medial de Mc Luhan,  dado que las nuevas tecnologías cambian cuantitativa y cualitativamente las redes de conexión, introducen la infocomunicación , es decir, acción e información actúan simultáneamente y se genera una masiva hiperconexión , que  nos cambia la praxis y el conocimiento sobre el mundo y nosotros mismos. [7]

Esta visión de los medios como extensiones o prótesis de la sociedad humana,  se  enfrenta con  el paradigma del periodismo como agente político  o social que vehicula contenidos ideológicos propios de los conflictos sociales inevitables. Entiende al periodismo como un agente que influye con contenidos en la agenda temática y pública de las sociedades.

Este paradigma, que podemos denominar de los contenidos mediales, se enfrenta con la propuesta “mediática”  de Mc Luhan que sostiene, con fundamentos atendibles, que  cualquiera sean los contenidos, lo esencial es que los medios de difusión, con su sola presencia, independientemente de sus agendas temáticas o de sus enfoques,  cambian el ambiente social, convierten al planeta en una aldea de conexiones instantáneas.

De este modo, como lo sostiene Mc Luhan,  el medio es el mensaje y el masaje al mismo tiempo. Los medios nos mecen, nos adormecen, nos transforman,  más allá de nuestras  propias convicciones.

Profesionalismo vs cientifismo. Contradicción 5

La propia dinámica generada por las existencias de las escuelas de periodismo en Chile, donde conviven, en un mismo proyecto y espacio, los periodistas y académicos venidos de diversos horizontes, va a producir fricciones sobre cómo dar una buena formación, mientras el mundo medial experimenta diversos cambios por la amplitud del mercado y por la introducción de las nuevas tecnologías de la información, especialmente con la presencia y desarrollo de la Internet.

Esta fricción es la expresión de la  contradicción  entre los profesionalistas vs los cientistas.  Se identifica con la polémica dentro de la comunidad académica  , que separa a los periodistas , con ideas y tendencia profesionalizantes de lo que deben recibir los estudiantes : técnicas de redacción, destrezas audiovisuales, técnicas de entrevista…. de  los culturalistas ,  venidos de diversas disciplinas sociales , que buscan darle consistencia científica  a los estudiantes, introduciendo en los planes de estudio las  asignaturas de metodología en ciencias sociales, sociología, antropología, semiótica….

Esta polémica ha favorecido la renovación de  algunos enfoques esenciales y se hicieron patentes, para ambos componentes, lo insuficiente que era formar un profesional conocedor de todo y de nada en específico. Es la crítica que en las escuelas de periodismo de Chile,   forman profesionales con “un océano de conocimientos y un centímetro de profundidad”…  Había que darle especificidad y peso académico a la formación de profesionales del periodismo. (CIESPAL ) [8]

Surgió – de esta manera y  sin abandonar el profesionalismo medial – la fuerte idea que las teorías  de las comunicaciones  eran pertinentes y necesarias en la formación general  pero también  como instrumento aplicable en el campo de las relaciones públicas, anteriormente desdeñada por los “verdaderos periodistas y  la publicidad, considerada como ajena al espíritu auténtico del cazador de noticias, más tarde surgirán los conceptos conectados con la comunicación estratégica y organizacional de ayuda a la dirección empresarial e institucional  que surgieron como nuevas opciones de ocupar nuevos nichos laborales para los egresados.

Espectáculo (emoción)  vs información (decisión). Contradicción 6

Este período es el del desarrollo en Chile de la industria cultural, post dictadura militar y en la transición democrática. Las contradicciones vividas a fines del siglo XIX y comienzos del XX,  entre prensa amarilla y seria, solo se presentaron en Chile en estos últimos 30 años.

El gran desarrollo de la industria cultural en USA y en el mundo capitalista, terminó por meter con manos y pies,  la producción periodística de información y noticias en ella. Es el triunfo de la entretención, de la ficción en la televisión, lo que empieza a permear la producción masiva de noticieros y de reportajes  sensacionalista en el conjunto del sistema medial de Chile y el mundo.

El raiting o la medición de las audiencias pasa a ser el indicador casi único de lo que debe hacerse con la producción medial.  Este aspecto mercantil, está ligado a dar emoción a las audiencias , generará nuevas crisis en la educación de los periodistas : ¿ Hay que formar gente para la farándula, la animación, la entretención , que son las demandas del mercado o seguir formando periodistas clásicos que tienen cada vez menos públicos o audiencias . Don Francisco de la Teletón y Felipe Camiroaga  vs Luis Hernández Parker y Maria Olivia Monckeberg ?[9]

Estamos en la gran contradicción entre formar animadores de televisión, generadores de espectáculos, comunicadores y opinólogos como ellos mismos se denominan o debemos seguir formando gente que entregue información para que las personas tengan antecedentes de la realidad, reduzcan incertidumbre, tomen decisiones y entreguen sus opiniones.

Este debate está fundamentado en dos teorías abiertamente contrapuestas y sin puentes entre ambas .La  Teoría Crítica  que ve en  la producción de la cultura estandarizada  de la televisión y el cine comercial o en las novelas con moldes previsibles, un instrumento de alineación y de control social del capitalismo vs la Teoría Liberal  que ve en la producción industrial de la cultura la respuesta a la demanda libre de las audiencias. Donde la escuela crítica ve anticultura, estandarización, destrucción del espíritu creativo, el liberalismo ve un proceso de democratización y de creciente  acceso de la población  a los contenidos de los medios.

SINTESIS.  Periodismo clásico vs periodismo de precisión.[10] Contradicción 7

Las contradicciones descritas que se expresaban al interior de las escuelas de periodismo universitarias: arte vs técnica , profesionalismo vs culturalismo, contenidos mediales vs teoría de las mediaciones, profesionalismo vs cientifismo , periodismo amarillo vs periodismo serio, , finalmente se expresan en dos grandes corrientes.

La nueva, y hasta ahora,  última contradicción,  se da entre el periodismo clásico que postula que las noticias requieren de rapidez y de formas adecuadas de presentación vs el de precisión que le pide al periodismo informar con exactitud y profundidad.

Esta contradicción está situada dentro de un nuevo paradigma comunicacional. Se pasa del proceso masificador de pocos emisores y muchos receptores pasivos, al proceso interactivo de redes ( hiperconexión) , con muchos emisores y muchos receptores relacionados de manera simultánea y diferida lo que genera una gran fragmentación de las audiencias.

Con el surgimiento y auge de la información digital, de las técnicas de la infocomunicación (Tics) y especialmente con el desarrollo vertiginoso  de la Internet, surge nuevas maneras de darse los flujos informativos, desconfigurándose el modelo de difusión masiva para públicos grandes, heterogéneos, anónimos, dispersos y pasivos y se presentan audiencias segmentadas, activas (cibernautas) . Este es el más reciente momento de contradicción,  y , en consecuencia, constituye la síntesis en la cual se encuentran contenidas las contradicciones anteriores.

La contradicción más interesante de hoy es  ver al periodismo como una técnica de informar y de influir en públicos pasivos o activos  o verlo  simultáneamente y alternadamente como  un gran agente semantizador de la realidad  que debe responder a nuevas exigencias  sociales (  teoría y método del discurso )  ( Constructivismo, semiótica, socio-linguística),[11] que de alguna manera sintetiza todas las contradicciones anteriores: política vs comercial, arte vs industria, profesionalismo vs culturalismo, profesionalismo vs cientifismo, comunicación vs información, ninguna de las cuales ha sido enteramente superada.

Esta contradicción-síntesis se da entre los defensores de un profesionalismo clásico que sostiene que en esencia el periodismo  se concentra en el trabajo con las fuentes, es  la capacidad rápida de redactar, es la habilidad de trabajar para diferentes soportes y formatos . Y a pesar de los cambios tecnológicos esta necesidad de moverse en esta esfera mantendrá al periodismo sin variaciones esenciales.  Para esta postura la nueva  tecnología introduce algunas variantes, pero no modifica la esencia del periodismo que se identifica con búsqueda de la información por la vía de fuentes fiables.

A esta visión se opone lo que podríamos denominar el   profesionalismo informatizado, que está ligado a la tradición de lo que algunos académicos norteamericanos han denominado “periodismo de precisión” [12]y  que sostiene que la manera de obtener, procesar y difundir información requiere de los mismos métodos científicos que se piden en diversas áreas del conocimiento. Para esta postura el mundo y su capacidad de comprenderlo y de reportearlo ha cambiado cuantitativa y cualitativamente y ello requiere de un profesional con nuevas competencias, habilidades y sistemas de captación, almacenamiento de información y de identificación de los públicos de destino y de los cibernautas.

LOS TRES MODELOS EDUCATIVOS DEL PERIODISMO EN CHILE.

Estas contradicciones  señaladas anteriormente, explican porqué ha habido tres modelos educativos en la formación del periodista chileno:

Modelo Tecnicista o profesionalista.

Este modelo tecnicista trata de formar una persona especializada en el  manejo de información de actualidad y  de medios de difusión masiva y eso requiere práctica, aprendizaje de técnicas y de competencias profesionales específicas.

Esta visión tiende a reducir el tiempo de formación de los periodistas. En Bélgica hay un instituto que los forma  en dos años, (IPC). En Chile, de la mano de los proyectos del Banco Mundial, se busca reducir su formación a cuatro en vez de los cinco tradicionales. La competencia comercial por lograr estudiantes favorece que, numerosas escuelas privadas, se interesa mucho en tener en sus listados de profesores a  periodistas que son   rostros de la televisión , en vez de asegurar la calidad académica.

Es el modelo tecnicista que está predominando en las escuelas de periodismo de todo Chile. Un ejemplo de una buena aplicación de este modelo es el de la carrera de Periodismo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica de Chile. La inmensa mayoría de las carreras de periodismo de las universidades privadas sigue este modelo.

Modelo Culturalista

En este modelo culturalista,  el  periodista es una persona destacada que comprende la complejidad de las sociedades humanas sobre las cuales debe saber informar.

Esta visión  se relaciona con formar periodistas durante un largo período, en cinco o más años. Se interesa mucho en formar periodistas en post grado. Existe en países como Alemania o Dinamarca. Esta modalidad de  formar profesionales del periodismo en el post grado no existe en Chile.

Un ejemplo de este modelo, en pregrado,  lo presenta la carrera de Periodismo de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Chile. Igualmente podríamos situar, dentro de los parámetros de este modelo, a  la carrera  de Periodismo de la Ufro,  en este caso,  el eje o la predominancia es la semiótica y las ciencias sociales.

Modelo Cientista.

En este modelo se busca formar  un experto en acontecimientos y en procesos sociales ligados a la actualidad que posee la metodología necesaria para cumplir el rol de informar de manera fiable, oportuna y en profundidad a quienes requieren tomar decisiones.

En este modelo está el caso de Periodismo Usach cuyo eje científico está dado por la presencia  fuerte de la metodología en comunicación social  y  las teorías de la comunicación, junto a una gran cantidad de asignaturas de las ciencias sociales.

El periodismo es una opción de información experta  en la sociedad de la información y del conocimiento, lo que exige una fuerte formación en metodología, teoría social y empleo de nuevas tecnologías de infocomunicación.  Esta manera de ver el periodismo es la sociedad contemporánea, este autor la  denomina Periodismo e Ingeniería Social,[13] concepto que se funda en la fenomenología, el neomarxismo y la  sociolingüística.

Este es un modelo de incipiente desarrollo en las escuelas de periodismo en Chile, pero es un modelo emergente, que tiene un cierto desarrollo en algunas escuelas en Estados Unidos y centros de formación en Francia y España  que se denominan expertos en gestión de información.

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NOTAS Y REFERENCIAS

[1] El viaje y llegada a Chile del vapor Winnipeg, que trajo españoles refugiados de la guerra civil de ese país y que hoy (2009) cumple 70 años, es un buen ejemplo para entender cómo se informó en la época de esta operación dirigida por Pablo Neruda y dejar en evidencia que los aspectos ideológicos, políticos y de clases, inundaban los periódicos de la época. Mientras la izquierda aplaudía, la derecha denostaba y criticaba la operación. http://eswikipedia.org/wiki/Winippeg (barco)

[2] Industria cultural. Este concepto inicialmente desarrollado por los autores de la Escuela de Frankfurt 1922- 1978…( Adorno, Horkheimer, Marcuse, Benjamin) y se refiere a la transformación del arte,  en una fabrica de entretención masiva (Hollywood) productora de millones de mensajes sobre la ficción o sobre la realidad ; Este proceso es posible  en una sociedad industrial capitalista  que logra estandarizar la producción material y cultural,  generando una alienación en la conciencia de las personas, permitiendo el control social de unos pocos por sobre millones de personas y conlleva a  alimentar una conciencia falsa de la historia social y personal, permitiendo que la dominación capitalista se refuerce y  se asfixien las luchas por el socialismo.

[3] La Teoría de la Objetividad sostiene que el periodista debe ser un observador neutral de la realidad para permitir que la audiencia se forme su propia opinión. Por ello divide los géneros periodísticos en “informativo” con cero opinión personal, interpretativo con cierto nivel de explicación o asociación de variables y el derechamente de opinión. El destinatario elige qué deducir de lo que se ofrece.

Este concepto  de objetividad supone que la realidad habla por sí misma, lo que es absurdo o inconsistente de un punto de vista epistemológico porque la realidad es compleja y relativa a experiencias y visiones que no pueden ponerse entre paréntesis. Es decir, no podemos hablar de realidad sin incluir nuestras propias perspectivas. No existen los hechos que hablen por si solo, existen fenómenos sociales que necesitan ser explicados.

[4] “En los ensayos que forman la primera parte de este libro, Tom Wolfe realiza un provocativo análisis de un fenómeno surgido hacia la mitad de la década de los sesenta, que convulsionó el panorama literario norteamericano: la aparición del llamado Nuevo Periodismo, que según Wolfe arrebata el centro a la esterilizada y agonizante Novela y se convierte en el género literario más rico de la época. Para los Nuevos Periodistas, que se sumergían donde «pasaban las cosas», había que «tomar contacto con completos desconocidos, meterse en sus vidas de alguna manera, hacer preguntas a las que no tenías derecho natural a tener respuesta, pretender ver cosas que no se tenían por qué ver, etc. » y ante la incapacidad de los novelistas para enfrentarse al cambio vertiginoso experimentado por la sociedad norteamericana «tuvieron, para ellos solos, los locos años sesenta, obscenos, tumultuosos, maumau, empapados en droga, rezumantes de concupiscencia». De la Contraportada del libro de Tom Wolfe “EL NUEVO PERIODISMO”. Traducción de José Luis Guarner Fuente: The New Journalism,Portada: Julio Vivas, Primera edición: 1977,Séptima edición: 1998. Editorial Anagrama, S. A., 1976, Barcelona

[5] Leñeros o Vivaldi han elaborado textos que son manuales de cómo hacer la actividad periodística, considerando que se trata de una técnica que se aprende y desarrolla

[6] Ricardo Lagos (que fuera Presidente de Chile) fue profesor de derecho en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile y otros destacados abogados fueron profesores en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Concepción que fueron la primeras escuelas formadoras de periodistas en Chile.

[7] Son numerosos los autores que están haciendo aportes teóricos al tema del cambio de paradigma comunicacional impulsados por las nuevas tecnologías de la infocomunicación y enfrentan el tema de la “sociedad de la información”, como Abril, Castels, Martin Serrano y muchos otros destacados estudiosos.

[8] CIESPAL, Centro de Estudios de Comunicación y de Periodismo para América Latina, tiene su sede en Quito y constituyó un lugar importante de reflexión sobre qué enseñar en las escuelas de periodismo de la región, siendo líderes en los años 60 y 70 en mostrar la importancia de la teoría de la comunicación social.

[9] Cito estas personas que en Chile son ampliamente conocidas, donde Mario Kroesberger, cuyo pseudónimo es Don Francisco, es reconocidamente el comunicador de televisión más famoso y popular Y Felipe Camiroaga un animador de televisión. Y del lado del llamado periodismo político están  los periodistas de dilatada trayectoria como Luis Hernández Parker, antiguo comentarista radial y Maria Olivia Monckeberg, investigadora y reciente Premio Nacional de Periodismo (2009)

[10] Periodismo de Precisión  .Este concepto tiene su origen en los Estados Unidos y está asociado a la creciente demanda del público de una información fiable sobre aspectos relacionados con la economía, la ciencia, la tecnología, la salud o cualquier sujeto  en que la toma decisiones está involucrada y que puede ser satisfecha por una información periodística de fácil acceso y oportuna. El Periodismo de Precisión es un periodismo que se exige exactitud de datos, concisión, profundidad en todos los ámbitos y no solo cuando se trata de materias directamente científicas. Un reciente libro al respecto corresponde a Fermin Galindo, denominado “Ámbitos del periodismo de precisión “ISBN   978-84-8408-272-9  Castellano 154 páginas, 1ª edición

[11] Para el autor de esta ponencia, la teoría social y filosófica más completa y avanzada , que entrega claves sobre cómo entender la sociedad contemporánea: capitalista y altamente tecnologizada, es la que formula Jürgen HABERMAS, denominada TEORIA DE LA ACCION COMUNICATIVA, que se funda  centralmente en el materialismo dialéctico, en la fenomenología y en los aportes de  la Escuela de Frankfurt, proponiendo una nueva sociología que incorpora la socio-lingúistica.

[12] Periodismo de Precisión

[13] Al respecto , el autor de esta ponencia ha publicado el libro titulado : PERIODISMO E INGENIERIA SOCIAL. Editado por el Sello Editorial de la Universidad de Santiago de Chile en el 2008.